Anoche desactivé mi cuenta de Facebook. Y no conforme con eso, esta tarde busqué la manera de eliminarla de forma permanente. Igualmente, te siguen dando 14 días durante los cuales, si decides volver a dejarte caer por allí o no te resististe, iniciando la sesión con tu contraseña y correo habituales, se reactiva tu cuenta.
Yo no lo haré. Antes eliminé mis fotos personales, porque no me fío de que se queden dando vueltas por ahí de forma indefinida y sin dueño que las reclame. Me cansé de tener un centenar de amigos virtuales con los que en realidad nunca me escribo pero figuran ahí, a la misma altura de los que sí lo son y que considero. Me cansé de saber cada día decenas de cosas que no pregunté, cantidad de chismes que no me interesan, ver fotos de gente que no conozco, que vean mis fotos, las fotos de mis amigos, mis comentarios en el muro, los comentarios de mis amigos en mi muro, etc aquellos a quienes no iba dirigido y que a su vez tampoco tenían la intención de verlas, o de leerlos. Facebook fabrica fisgones. Facebook no tiene intimidad, ni sentido verdadero de las cosas. Solo le interesa perpetuarse, multiplicarse. Expandirse como la red social que es.
No digo que en otro momento, más adelante, no vuelva a tener una cuenta en facebook. No lo digo porque, entre otras cosas, tampoco lo sé. Si lo hago, será únicamente como manera de estar localizable. Y como eso ahora mismo tampoco me apetece... porque, la verdad, quiero estar tranquila, descansar, perderme un poco, tener que ver solo con las cosas que tengo al alcance de la mano, y con las personas que, de un modo u otro, me rodean.
Como decía alguien, "me desconecto... es necesario... quiero volver a sentir lo que es la vida antes del face, volver a ver la vida a través de mis ojos y no a través de la pantalla del ordenador... refrescar mente y alma, sentir airecito fresco en mi cuerpo y despejarme. me desenchufo para cargar las pilas de nuevo !!" Estaré por mi blog, por mi correo electrónico, mi teléfono. Lo tradicional, vamos.
Todos decimos lo mismo: no sé si será definitivo, quizás solo sea temporal. Pero lo que sí sentimos es la necesidad de una "cibercura". ¡ Viva la Vida !
