Lo bueno de las situaciones turbias es que solo reluce el oro.

Esta es la nota de agradecimiento ( ser agradecido es de bien nacido ) que he enviado esta tarde a unas compañeras de profesión. Hola. Quería agradeceros a las dos el apoyo que me habéis mostrado hoy. Lo bueno de las situaciones turbias es que solo reluce el oro. Gracias por tener el coraje de vuestras propias convicciones. Un abrazo, Samanta

Me reitero en aquello que comenté en la entrada: "Que apretar los dientes... no te afloje la sonrisa" de 27 de febrero, sobre como el salir al mundo, a menudo y desafortunadamente, no te hace mejor persona. Aprender a navegar entre la basura y guardar la ropa no siento que me dignifique. Constatar que no es oro todo lo que reluce no me hace más feliz. Ya lo dije, no estoy interesada en esa clase de enseñanzas. Eso no es kung-fú, solo son malos maestros.