¡No le toques ya más, que así es la rosa!

¡No le toques ya más,
que así es la rosa!
Y lo que se desarmó entre tus manos
volverá a desarmarse ante tus ojos.
Por más que te empeñes, no se mantiene
en pie lo que sostienen
los rayos de la luna...
Espejismo
donde beben las raíces de un árbol
que no podrá nunca así crecer,
ni podrás más,
como flores de celofán,
atar a sus ramas
las palabras que te dedico.
Ya descubrí el truco,
y te aseguro
que no puedes retener
una cometa a contracorriente.
Aunque tarde más de lo previsto,
no puede la chumbera con su engaña pichanga
engatusar por siempre al sol
¡y convertir los higos chumbos en limones!